
Crónica del Pleno de 26 de Febrero de 2009
El circo pinteño, ejemplificado en lo sucedido en los últimos días, está sobrepasando el límite de lo aceptable. Hubo un tiempo que recuerdo en el que hacer la crónica de un pleno llevaba a indagar en las mociones y posiciones de los grupos, y a recoger intervenciones más o menos brillantes de los concejales.
Pero ese tiempo pasó. Hoy, a la salida del Pleno el concejal de IU Carlos Penit explicaba a Juana Valenciano, concejala de JpP, que lo vivido hoy no tenía precedentes en la historia de la Democracia en Pinto pues, pensase lo que pensase cada uno de los oponentes políticos, la violencia y los insultos permanentes no tenían cabida en un salón de plenos.
Y tenía razón. El Ayuntamiento es una institución que, sea lo que sea que pensemos de la gestión de los gobernantes de turno, merece nuestro respeto, pues representa al pueblo y a la Democracia.
La violencia va creciendo y es absoluta la falta de respeto de parte del público asistente y de algunos concejales hacia las mínimas normas de convivencia. Gritos, interrupciones, insultos hacia el alcalde no son ya hechos puntuales, sino el minuto a minuto de lo sucedido.
El Pleno comenzaba. Una parte del público “lucía” collarines a modo de burla grotesca. Otros enarbolaban pancartas con fotocopias de prensa aludiendo a las causas abiertas contra Carlos Penit o Reyes Maestre.
También acudieron al pleno las trabajadoras de ayuda a domicilio, que nos recordaban que llevan desde el mes de octubre sin cobrar. Se trata de un colectivo de unas 70 trabajadoras que realizan una labor social muy necesaria para las personas a las que atienden. Parece que esta situación se verá aliviada, al menos en parte, en breve.
Se percibía que había ganas de gresca. Una coordinada actuación con el objetivo de minar la convivencia y el normal desarrollo del Pleno. Parecería que la consigna fuese “hagamos que el pleno sea desalojado y saltemos a los medios”.
La violencia de las palabras ha dado incluso paso a la violencia física cuando uno de los asistentes ha intentado agredir a otra persona, teniendo que producirse el desalojo de dos personas del salón del plenos. Sin embargo, las provocaciones podrían haber conducido a nuevas algaradas ante la sonrisa cómplice de algunos representantes públicos de quienes sería de esperar mayor responsabilidad moral.
Los Convenios de 2008 a 2011 del personal funcionario y laboral del Ayuntamiento fueron aprobados. La única abstención fue de la concejala de JpP, Juana Valenciano, que se quejó de no poder disponer de toda la documentación pertinente. Patricia Fernández, concejala de Hacienda, se comprometió a hacerle llegar en adelante todos los documentos que reciben los grupos políticos.
La moción llevada a Pleno de mayor interés eran las medidas de gestión organizativa y presupuestaria hasta 2011. Valenciano, de nuevo, señalaba su imposibilidad para dar un voto positivo al no tener toda la documentación. Sin embargo, la cuestión parece que quedará solventada en el futuro.
El debate se hizo más intenso a partir de este momento. Tamara Rabaneda, que fue concejala de Hacienda durante el gobierno del PP, tomaba la palabra para, tras quejarse porque no le ponían agua con gas que es la que ella bebe, reclamar al PSOE que en vez de este documento, presentara un Plan de Saneamiento como el que el PP quiso que fuera aprobado. ‘Esto es una chapuza, ni talento ni talante. Empiezan la casa por el tejado y es que luego se les cae’. Acusó al gobierno de preveer un ahorro en los gastos del 13% y no del 20% como el PP había coordinado.
Patricia Fernández, concejala de Hacienda, explicó que el Plan ha sido elaborado con todos las garantías de los técnicos y está pendiente de la aprobación por el Ministerio de Hacienda y cuando sea devuelto será llevado a Pleno para su votación. La concejala Fernández señalaba también que la reducción en el ahorro se debe a que se ha contado con los ingresos de 5.000.000 de euros que suponen los ingresos de Punctum Milenium y que, a pesar de haber sido devueltos a los propietarios por el gobierno del PP, el tripartito está convencido que serán recaudados de nuevo.
La concejala de Hacienda recalcaba que con la medidas organizativas que se votaban hoy se asegurará que los pagos de las facturas se hagan por orden y no pagándose a criterio personal. Asimismo se pretende poder hacer frente a los pagos, especialmente para asegurarse de que trabajadores y empresas no queden sin cobrar lo que el Ayuntamiento les deba.
En las intervenciones de ambas concejalas se produjeron algunas contradicciones inexplicables. Tamara acusaba al gobierno de escamotear información a los grupos de la oposición y de plagiar, a la vez, el plan realizado previamente por el PP. Patricia explicó que el Plan es un documento técnico, que no hay plagio posible. Además, aseguró que el documento que se ha remitido al Ministerio de Hacienda obra en poder el PP desde hace tiempo.
Sin embargo, algunos criterios contables no han quedado suficientemente explicados, especialmente en lo que se refiere al ahorro en el gasto de Aserpinto, por lo que habrá que profundizar, fuera de las intervenciones de hoy, en este tema.
A partir de aquí las acusaciones cruzadas crecieron. De nuevo se ha hablado de desaparición de expedientes y de pagos realizados en contra del criterio de los técnicos durante el gobierno del PP.
López Madera, concejal del PP, ha querido explicar la devolución de los ingresos de Punctum Milenium que ascienden a, como ya hemos mencionado, 5.000.000 de euros. La devolución fue, según expuso, solicitada por los promotores, pues así lo recogía el acuerdo firmado si no se completaban determinados supuestos. Pero, para él, la petición se debía a que estos empresarios ‘se fiaban del PP pero no del gobierno tripartito’.
Patricia Fernández abordó la situación económica del Ayuntamiento que va a quedar patente con el arqueo de caja realizado recientemente, que revela que el PP gastó 6.000.000 de euros en pagos los dos últimos meses de su gobierno, pagos realizados con criterios poco claros, y que agotaron la última operación de tesorería concertada.
Terminado el turno de intervenciones de los grupos, que habían tomado la palabra al menos cuatro veces cada uno, siendo lo habitual que se acceda a un mínimo de dos, el alcalde presidente dio paso a la votación. Miriam Rabaneda exigía a gritos que se le concediera la palabra una vez más, lo que le fue negado. Esto provocó que parte del público comenzase a proferir insultos de “dictador” y “malo” dirigidos al alcalde.

En ese momento se produjo el incidente violento, en el que una persona se lanzó hacia otra, teniendo que intervenir las fuerzas del orden.
El tripartito llevaba asimismo a pleno mociones referidas a la Sanidad Pública y a una campaña para la prevención de embarazos no deseados en adolescentes. Ambas mociones han salido adelante con los votos del tripartito, con la oposición del PP y la abstención de Valenciano.
El PP fundamentó sus votos en contra en el primer caso por considerar que la gestión privada de la Sanidad Pública es de igual o mayor calidad que la directamente pública y porque el PSOE no estaba dispuesto a negociar cambios en el texto de la segunda moción, que en opinión del PP, era complaciente con el uso de la píldora del día después.
La demagogia entonces de apoderó de los señores concejales. Laura del Moral recordaba que cuando el aborto no era legal eran los “ricos de derechas” los que mandaban a sus hijas a Londres. Fernando González, concejal del PP, aprovechaba para reclamar mayor protección a los menores y recordaba el incidente del pasado pleno ordinario de Maestre con un menor. Ambas intervenciones fueron de nuevo por la parte del público habituada a ello, abucheadas y ovacionadas con desenfreno.
Para terminar, se abordaba la ampliación de la línea 3 de metro hasta El Casar, de la que el tripartido ha solicitado a la CAM que se haga cargo. Sin embargo, como explicaba el concejal del PP, Alberto de las Heras, hay un acuerdo firmado por el alcalde de Getafe, por el que este municipio se haría cargo del 50% de los gastos, calificando la moción de sectaria y de estar realizada por acusados de corrupción y prevaricación. Carlos Penit ha argumentado que dicho acuerdo no debe ser respetado, ya que la CAM si se ha hecho cargo del 100% de los gastos en otras ampliaciones de la red, y mantener la financiación del Ayuntamiento de Getafe vulneraría la igualdad entre los municipios.
Al final del pleno la situación terminó de caldearse en el turno de ruegos y preguntas. Terminadas las preguntas que la oposición dirigía al gobierno la parte problemática de los asistentes se levantaba en masa, dando altas voces, abandonando el pleno mientras la concejala Fernández estaba en el uso de la palabra y llegando a insultarla.
Para terminar Maestre contestaba a la más controvertida pregunta que se le dirigía, en la que se indagaba sobre la adscripción de un escolta a su protección. Mientras Maestre hablaba la concejala Valenciano, con quien compartió candidatura electoral, le increpaba explicando que se debía limitar a responder a la prengunta y no “a contar su vida”. Juan José Martín, alcalde de Pinto, solicitaba a Reyes que se atuviera a la respuesta concreta, a lo que el concejal de JpP no parecía dispuesto a acceder. Cuando de nuevo Miriam Rabaneda pidió la palabra y le fue negada por ser esto completamente irregular en esta fase del pleno, los concejales del PP amenazaron con abandonar la sala y comenzaron ostentosamente a recoger sus papeles y pertenencias. De nuevo, el poco público adepto a este grupo que aún permanecía en la sala comenzó de nuevo a insultar a los concejales del gobierno, teniendo que ser levantada la sesión de modo apresurado por el alcalde.