
La concejala de Hacienda, Patricia Fernández, durante el pleno de ayer.
De nuevo en la sesión del pleno ordinario del mes de abril hemos asistido a una falta de respeto a las instituciones municipales, tanto por parte de numerosos asistentes como por varios de los concejales que conforman la corporación municipal. Los plenos siguen siendo utilizados como un ring en el que los golpes más o menos certeros son jaleados por una enardecida muchedumbre.
A la algarabía y batahola habitual procedente del sector afín al PP se va sumando poco a poco, y todavía discretamente, un rumor que va en aumento de pleno a pleno desde las filas del tripartito. De igual modo, no se pueden comprender las prolongadas ausencias de algún concejal durante el debate de los puntos del pleno. Si no se tiene interés en participar en la vida política lo que se debe hacer es entregar el acta de concejal y dedicarse a sus negocios.
Hoy se aprobaba un punto muy importante y que ha consumido la mayor parte del largo tiempo dedicado al debate. El gobierno traía la aprobación inicial del Presupuesto para 2009, que ascienden a 65.942.695,04 euros y suponen una rebaja de más del 11% respecto a las cuentas del ejercicio anterior.
Antes de este punto se entabló una discusión entre la ex concejala de Hacienda, Tamara Rabaneda, y la actual responsable, la socialista Patricia Fernández. El motivo era la ratificación del acuerdo de la junta de Gobierno respecto al pago de algunas facturas pendientes a Iberdrola. Fernández afirmó que “pagar la luz no es un capricho, es una obligación” y culpó de imprevisión al anterior gobierno del PP. Por su parte, Rabaneda se defendió argumentando que “no se podía prever un aumento del 30% en la factura de la luz“. Otra extraña razón esgrimida por la popular para defender que no cumplieran con el orden en la prelación de pagos fue ésta: “si no hubiésemos pagado habría no 4, sino 8 millones de parados”, lo que causó la perplejidad de buena parte del público. Fernández respondió que el tripartito asumía la falta de previsión de los populares. López Madera intentó defender la gestión del anterior gobierno, denunciado al Tribunal de Cuentas, y concluyó que “no se puede permitir que un pueblo se quede sin ciertos servicios“. El alcalde, Juan José Martín, recordó que la ley obligaba a pagar los suministros. El punto fue aprobado con la mayoría del tripartito y con los votos en contra del PP y de Juana Valenciano.
En el siguiente punto se traía a votación la mencionada aprobación de los Presupuestos. EL PSOE renunció a utilizar el primer turno de palabra, lo que hubiera sido más razonable, y dejó al PP que los criticase sin haber sido convenientemente explicados antes. Esta manera de proceder se ha producido ya en varias ocasiones. El actual gobierno está renunciando a explicar en el Pleno a los ciudadanos las decisiones que toma. Se debería corregir este aspecto, pues aunque los grupos municipales si dispongan de los presupuestos, los ciudadanos que asisten a los plenos tienen derecho a conocer qué se está aprobando.

Miriam Rabaneda calificó los presupuestos de 2009 de "impresentables, incoherentes e irresponsables".
Intervinieron en este punto, uno a uno, todos los concejales de la oposición, comparando los presupuestos traídos a votación con los presupuestos que habían elaborado cuando el PP gobernaba el municipio. La primera en intervenir fue la ex alcaldesa Miriam Rabaneda, que denominó a estos presupuestos,“los presupuestos de las tres ies: impresentables, incoherentes e irresponsables”. Se quejó de la falta de participación de las asociaciones y los colectivos sociales en la elaboración de los mismos. Acusó de dar un “tijeretazo” al gasto social y señaló que tenía la “sensación de que el Plan de Saneamiento va por un lado y los presupuestos por otro”.
Rabaneda también llamó la atención sobre la construcción de una lonja, que costaría según el presupuesto 4 millones de euros. Aseguró que los proyectos del PP (el soterramiento de contenedores, el plan de aparcamientos) habían sido retirados por “revanchismo“. Se refirió al viaje de mayores, recordando que “ha pasado de siete a cero días” y recordó algunos puntos del programa socialista en 2007 que no aparecen en los presupuestos, como la Ciudad Universitaria o la promesa de dar un portátil para cada alumno de Secundaria del municipio.
Rabaneda finalizó su intervención recordando la moción de censura, “que ha traído a este municipio la catástrofe administrativa“, y volvió a jugar con las tres “i”, esta vez refiriéndose a las “tres i de imputados”, recordando así la demanda que su grupo a puesto a los tres firmantes de la moción de censura que la desalojaron de la alcaldía el pasado 22 de diciembre.
A continuación intervino López Madera para insistir en la sorpresa que le producía la inclusión de un gasto de 4 millones en los presupuestos para construir una lonja. Además indicó que lo que se ahorraba del presupuesto de Aserpinto se iba a gastar en el apartado de obras municipales.
Tamara Rabaneda recordó que “estos presupuestos han sido tratados como un punto ordinario más”. “Con esto demuestran- continuó- la importancia que le dan a estos asuntos”. Achacó que no fueran capaces de “traer los presupuestos en un CD“, para ahorrar papel y cuidar más el medio ambiente, y sentenció finalmente: “Pinto va hacia atrás“.
Juan Antonio Padilla recordó que la lonja costaba lo mismo que la residencia de ancianos que se va a construir con el Plan E. También criticó el gasto de 75.000 euros en la Revista Municipal, “dado el uso partidista que hacen ustedes”.
Rosa María Ganso lamentó el “desprecio de la izquierda hacia la familia“. También atacó con dureza al tripartito por eliminar las actividades de mayores: “no tienen ustedes ni ideas, ni creatividad ni ganas de trabajar“. Elogió el último viaje de mayores a Fuerteventura que realizó el gobierno del PP durante 2008:”van a recordarlo durante toda su vida“. Mientras criticaba el excesivo gasto del viaje de 2007 y lo comparaba con el de 2008, se produjo el habitual incidente con el público. Esta vez el presidente del pleno señaló a una mujer de la segunda fila, que había realizado gestos desafiantes hacia la bancada de los concejales del gobierno. La señora se quejaba de que Reyes Maestre le había lanzado un beso.

Un vecino interrumpe el pleno e increpa al Presidente.
A partir de aquí, los concejales populares que fueron interviniendo no dudaron en calificar de fascista y dictatorial la actitud del presidente, y arremetieron contra Reyes Maestre, al que acusaron de violento y de “machista”, además de insistir en el gasto que supone mantener su chófer y su gardaespaldas a cargo del ayuntamiento. Las intervenciones de los concejales Alberto de las Heras, Fernando González, Alberto Vera y Rosario Mendoza aportaron más bien poco y continuaron insistiendo en las comparaciones de gastos respecto a los presupuestos elaborados por los populares.
Juana Valenciano se extrañó de los 950.000 euros dedicados a la remodelación de la Casa de Extremadura, mientras solo se presupuestaban 600.000 euros para el Centro Municipal de Cultura. También criticó las escasas partidas para el plan de Igualdad, para la violencia de género y para la atención a discapacitados. Concluyó aseverando respecto a los presupuestos que “o se engañan ustedes solos o nos engañan a los demás“.
Patricia Fernández fue la encargada de responder a toda la oposición y dejó claro que ella sola se bastaba para cargar con la presentación de los presupuestos y responder a cada una de las críticas al tripartito. Lo único que no explicó fue la construcción de la lonja de 4 millones de euros, que era una vieja idea del concejal de IU, Carlos Penit. Hubiera sido correcto que alguien, sino éste, explicase en qué consistía un proyecto que costará 4 millones de euros, lo que supone más del 6% del presupuesto.
Fernández comenzó su intervención recordando a Juana Valenciano que los presupuestos estaban a disposición de los concejales desde el viernes, para dejar claro que no se habían entregado los documentos tarde. A continuación señaló que esperaba tener a la colaboración de la oposición para los presupuestos del 2010. Indicó que “Los presupuestos han sufrido recortes en todas las áreas, para ajustar el recorte de 9 millones de euros respecto a los anteriores“. A pesar del recorte se mantenían la calidad de los servicios: “estamos haciendo esfuerzos para que la calidad de vida de los ciudadanos no se vea afectada“.
Respecto a las comparaciones establecidas por la oposición, Fernández insistió en que el presupuesto de los populares ascendía a 69 millones, 4 millones de euros más, y que por tanto los cálculos que hacían sus oponentes eran “tramposos”.
También señaló que en Empleo se iba a dedicar un millón de euros más, y que si se había reducido el presupuesto en educación pública para mantenimiento de los centros era debido a que se van a crear 50 puestos de trabajo que se cargaran en otra partida.
Señaló que la publicidad institucional en otras publicaciones se rebajaba en un 73 %. En cuanto a la Seguridad Ciudadana, la reducción del 84 % se debía a que se habían eliminado gastos de material, como escudos y material “más propio de la brigada antidisturbios que de una policía municipal“.
Respecto al Centro Municipal de Cultura, Fernández aclaró a Valenciano que la mayor parte de la remodelación del Centro de Cultura va a cargo del Plan Prisma. Asimismo la edil socialista prometió que el Centro de Cultura se iba a convertir “en un centro cívico para las asociaciones“.
Finalizó su intervención lanzando un “mensaje de tranquilidad” a los vecinos. El punto salió adelante con los votos del gobierno por mayoría.
Parecía que ya, con mucho menos público y tras varias horas de pleno, la tensión iba a decaer, pero tras aprobar dos puntos por unanimidad relativos a las plantillas de funcionarios y trabajadores del ayuntamiento, una moción del PP sobre la Mesa del Empleo hizo saltar las chispas entre gobierno y oposición. En este caso el implicado fue el anterior concejal de Formación y Empleo que acusó a los socialistas de llevar a cabo una estrategia con objeto de desprestigiar a los populares. José Luis Mayorga, el actual encargado de este área en el tripartito, también señaló que “no hay que caer en la tentación de hacer un uso partidista de la mesa”. González se quejó del silencio de Mayorga durante varios días respecto a la moción y planteó la pertinencia de la moción popular.
Al final el voto de los concejales fue desfavorable a la moción por 11 a 10, votando sin éxito a favor de la misma Juana Valenciano y el PP. Desde luego es de lamentar que en un asunto tan delicado los partidos más votados se enzarcen en disputas absurdas y traten de capitalizar lo que debe ser fruto del consenso no solo con los partidos políticos, sino con asociaciones, sindicatos, comerciantes, empresarios y otras formaciones políticas sin representación municipal.
También se aprobaron por unanimidad dos mociones de urgencia, avaladas por todos los grupos políticos, en las que se solicitaba a la Comunidad de Madrid la creación de un parque de Bomberos en Pinto, y al gobierno de la nación la construcción del apeadero de la Tenería. El alcalde aprovechó para anunciar que la obra de la tercera y cuarta vías de la línea C3 iba a terminarse casi en su totalidad para “las elecciones de 2011“, y de modo completo a finales del mismo año.
Más información:
| Pinto aprueba sus presupuestos para 2009, en Pintoweb.
|Pinto pide un apeadero en la Tenería, en Pintoweb.
|Pinto exige a la Comunidad que cumpla su compromiso con el parque de bomberos, en Pintoweb.
| El Partido Popular llevará a pleno la publicidad gratuita para los comerciantes en la Revista Municipal, en PP Pinto
| El Partido Popular solicitará el apeadero de la Tenería, en PP Pinto