
Nietzsche por Munch (óleo, 1906)
Holly Martins
Tal día como hoy, hace 109 años, moría el filósofo, filólogo, músico y poeta alemán Friedrich Wilhelm Nietzsche. Tenía 56 años y una salud física y mental bastante deteriorada.
Nos dejaba como herencia una importante obra filosófica, tan leída como, quizás, incomprendida. Pero señalar esta falta de inteligibilidad no es un reproche, ni al autor, ni a sus lectores, pues es inherente al estilo aforístico, simbólico y metafórico con el que Nietzsche escribía. De esta forma peculiar de presentar su filosofía han nacido, y nacerán, tan dispares interpretaciones.
¿Cómo comprender el pensamiento de Nietzsche intentándolo reducir a un sistema? Tarea imposible y a la vez baldía, pues sus obras nos muestran el desarrollo de un pensar auténticamente vivo. Pensar, que en cada momento expresa, no sólo lo que su razón le ayuda a colegir sobre la vida o el hombre, sino que además es capaz de abrir a la filosofía el infinito campo de lo irracional.
Se arriesga, como un equilibrista sin red, en un complicado juego de máscaras, y va arrancando una tras otra para demostrar lo difícil que es hallar la identidad o la verdad.
Nietzsche se propone una empresa titánica, la transvaloración de todos los valores. Y para crear valores nuevos hay que derruir estos viejos ídolos que distraen nuestra mirada de lo esencial. En lugar de lágrimas y gozo postergado a un mundo más allá e inexistente, Nietzsche propone la vida como fiesta aquí y ahora, descubrir y celebrar lo divino de nuestra humanidad.
Más información:
| Nietzsche en Castellano: textos, comentarios, fotos, biografía, bibliografía y música de Nietzsche.
| The Journal of Nietzsche Studies (en inglés)
| Blog “Mi rincón Nietzscheano”, en WordPress.