El consejo local del partido de Rosa Díaz en Pinto ha emitido hoy un comunicado en el que exige ”al equipo de gobierno, que emprenda de manera urgente una batería de inspecciones en los comercios de nueva creación que se dedican a la venta de alimentos o bazares multimarcas, en su mayoría de capital oriental, donde se almacenan y expenden sin ningún tipo de control alimentos perecederos con otro tipo de productos, algunos de ellos etiquetados como tóxicos, peligrosos o inflamables”.
Resulta chocante, en primer lugar, que esta formación no se haya dirigido al cuartelillo de la Guardia Civil a denunciar tan graves hechos y que se limite a emitir una nota, en la que leemos, además, las reflexiones al respecto del candidato de UPyD para las próximas elecciones, Francisco González Mojarro:
“Desde la creación por parte de la Comunidad de Madrid de la ley de Modernización del Comercio, todos los comercios tienen libertad de horarios, exceptuando la limitación en los festivos marcados por la CAM, menos los comercios que tienen menos de 300 m2, y los que expenden pan, bollería, prensa, etc., donde existe libertad total de horario”.
González Mojarro continuó diciendo, “Este entramado de excepciones es utilizado por algunos de estos comercios, que incumplen así de manera sistemática la normativa, creando una clara competencia desleal con el resto de comercios”.
La nota termina con un llamamiento: ”el consejo local de UPyD en Pinto cree necesario tomar medidas urgentes para que todos los comercios puedan competir en igualdad de condiciones, hecho que lamentablemente no sucede en nuestra localidad, donde vemos comercios que incumplen horarios, legislación sobre almacenamiento y expedición de productos perecederos, superficies de nueva creación que por su gran tamaño, casi pueden competir con las grandes superficies , con unvolumen de mercancía almacenada que excede todas las recomendaciones en materia de prevención , sin medidas de control antiincendio y ayuda en la evacuación, que significan un riesgo claro, tanto para los propios trabajadores, como para los clientes o vecinos colindantes”.
Se nota que se acercan las elecciones, pero utilizar la criminalización de colectivos, sean orientales o de cualquier otro tipo con el fin de hacer propaganda política es más propio de grupos extremistas que hoy día, afortunadamente, son más minoritarios. Si realmente existe una preocupación por este problema, mediante una nota de prensa no se va a solucionar nada. Hay medidas más eficaces de afrontar el asunto, sin recurrir a la apelación visceral que se apoya en la diferencia y que puede confundirse con racismo.
